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HABILIDADES
RETÓRICAS Y PENSAMIENTO CRÍTICO EN LA ARGUMENTACIÓN
Directora:
Bertha Zamudio de Molina
Integrantes:
Leticia Rolando - Alberto Ascione
Hernán Biscayart - María Bitonte
Marta Camuffo - Zelma Dumm
Mirta Gloria Fernández - Liliana Grigüelo
Eduardo Muslip - Marcelo Serrani
INTRODUCCIÓN
Tradicionalmente
se ha vinculado la adquisición de estrategias argumentativas
con las habilidades exclusivamente retóricas. Nuestra búsqueda
anterior de los factores que hacen a la calidad argumentativa
de las producciones de los estudiantes universitarios apuntó
hacia otras direcciones. Las experiencias recogidas en los
Proyectos AU01/97 Incidencia de la oralidad en el desarrollo
de estrategias argumentativas y AU14/99 Aprendizaje
autorreflexivo de estrategias argumentativas nos han
permitido comprobar que otras variables, como el entrenamiento
en la discusión, la interacción con el contra-argumentador
y los saberes enciclopédicos son condiciones necesarias
aunque no suficientes para una buena argumentación en el
discurso académico . Son imprescindibles además la relevancia,
la pertinencia y la creatividad de los conceptos comprometidos
en la actividad argumentativa y su construcción es el resultado
del pensamiento superior y crítico, a cuyo acceso contribuye
fundamentalmente la mediación del docente.
MARCO
TEÓRICO
La
presente investigación se propone integrar dos áreas temáticas
que en la actualidad se presentan desvinculadas en la enseñanza
de la argumentación: la referida a las estrategias argumentativas
y la referida a la construcción del pensamiento crítico.
El
estado del arte sobre el tema puede sintetizarse en dos
bloques teóricos: el primero, relacionado con los enfoques
sobre la argumentación y, el segundo, vinculado al enfoque
cognitivo.
1.
Teorías sobre la argumentación
1.1.
Las últimas décadas el estudio de la argumentación
ha estado dominado por los trabajos de Toulmin (1958) y
Perelman (1958). Ambos buscaron propuestas alternativas
a las de la lógica formal - no apta para dar cuenta de los
razonamientos en las lenguas naturales-, privilegiaron
el razonamiento legal como punto de partida y trabajaron
con ejemplos aislados soslayando aspectos pragmáticos del
contexto verbal y no verbal del evento de habla. Toulmin
presenta un modelo procedural cuyo mayor interés
reside en el hecho de poner el eje de la argumentación en
la ley de pasaje o regla general, lugar de
apuntalamiento de los argumentos esencial para llegar a
una conclusión a partir de datos. Al introducir esta ley,
Toulmin liga la argumentación al contexto cultural denominado
campo de argumentación.
1.2
Más recientemente, los enfoques pragmáticos presentan
propuestas de análisis de los discursos argumentativos desde
cuatro perspectivas teóricas:
a)
Pragmática integrada. Los trabajos
de Anscombre y Ducrot (1983) -La argumentación en la
lengua- sostienen que los actos de argumentación están
marcados en la lengua y que son reglas graduales (llamadas
topoi) las que tornan interpretable un discurso
desde el punto de vista de su orientación argumentativa.
b)
La pragmática conversacional
inspirada en la anterior, se centra en la descripción de
los intercambios verbales cotidianos y estudia la fuerza
ilocucionaria de las secuencias argumentativas (Moeschler,
1985) y su función en el discurso.
c)
La pragmática radical. Aquí las reglas
pragmáticas son de naturaleza no gradual y sirven para producir
inferencias contextuales que le permiten al destinatario
acceder a lo que el locutor quiere comunicar (Sperber yWilson,
1986). No se presume un código común sino un conjunto de
saberes compartidos y un contexto que se gesta en la comunicación.
La argumentación no está en la lengua sino en el contexto.
d)
La teoría pragma-dialéctica
(van Eemeren et al., 1993) entiende por dialéctica una
discusión crítica destinada a resolver una disputa. Estudia
argumentaciones reales mediante un modelo descriptivo-normativo
que, a partir de pistas pragmáticas, dialógicas y dialécticas,
busca reconstruir la argumentación compleja y sus configuraciones.
1.3
La perspectiva semiótico-discursiva
(Marc Angenot ,1982) que propone un análisis partiendo de
la tópica aristotélica como teoría de los “lugares”opinables,
la semántica de la presuposición y la crítica de los sistemas
ideológicos. Para esta teoría las proposiciones reguladoras
que subyacen a los enunciados provienen de dos tipos de
máximas ideológicas. Las más generales son los “lugares”
de la retórica antigua, cuya pertinencia histórica es la
más durable en el tiempo y su espectro de aplicación es
más vasto. El segundo lugar lo ocupan los ideologemas,
principios reguladores subyacentes que se circunscriben
a un campo particular y constituyen axiomas-clave que forman
el núcleo de formaciones ideológicas dadas confiriendo a
los discursos sociales legitimidad y coherencia.
2.
Cognición y pensamiento crítico El impacto del enfoque
cognitivo en las últimas décadas ha generado un interés
especial por el papel del aprendizaje entendido como transformación
o reorganización de esquemas y teorías previos. Sobre la
base de los trabajos preliminares sobre psicología del aprendizaje
de L. Vigotsky y J. Piaget, una serie de autores señalaron
el hecho de que la gente aprendía no sólo lo que se le enseñaba
sino también algo concerniente al proceso mismo de aprender
(G.Bruner, 1962, H.Gardner, 1983, D. N. Perkins, 1999 ).
Lograr el objetivo de aprender a aprender depende de la
activación de procesos metacognitivos.
La
metacognición es “la capacidad del sujeto de acceder a sus
propios procesos y contenidos de conocimiento”(P. Lacasa
y J.A. García Madruga, 1990). En otras palabras, el conocimiento
metacognitivo es el conocimiento sobre el conocimiento ,
e incluye el conocimiento de las capacidades y limitaciones
de los procesos de pensamiento humano. Podemos considerar
las habilidades metacognitivas como aquellas habilidades
cognitivas que son necesarias y útiles para la adquisición,
el empleo y el control del conocimiento y de las demás habilidades
cognitivas. Comprenden la capacidad de planificar y regular
estrategias apropiadas para regular de modo eficaz los procesos
del pensamiento. En este sentido, adquiere una importancia
fundamental la reflexión sobre la construcción del conocimiento
y el acceso al pensamiento superior y al pensamiento crítico
(P.D. Eggen y D.Kanchak 1999).
La formación de pensamiento crítico, precisamente, es una
formación cualitativa que trata de superar la adquisición/trasmisión
lineal y reproductora de conocimiento, sometiéndolo a procesos
de análisis, comprensión y recreación. (Figueroa de Katra
et al. 1998).
El
avance del conocimiento exige una mayor solidez y rigor
en las construcciones gnoseológicas y, a la vez, una forma
de razonamiento capaz de rebasar los límites de las representaciones
legitimadas de la realidad. Se trata de reconocer la insuficiencia
o el reduccionismo de los conceptos utilizados para problematizarlos
y trascenderlos, de desarrollar estructuras explicativas
y argumentativas que den cuenta de la complejidad del objeto
de conocimiento.
OBJETIVOS
E HIPÓTESIS DE INVESTIGACIÓN
Objetivo
General
Promover
la competencia argumentativa de los alumnos del Ciclo Básico
Común para la producción de discursos en el ámbito científico-académico.
Objetivos específicos
Evaluar
la incidencia del aprendizaje reflexivo en la adquisición
de estrategias argumentativas
Tipologizar las falencias argumentativas frecuentes en la
construcción de los objetos discursivos.
Establecer principios básicos que permitan diseñar propuestas
didácticas para superar tales falencias mediante el desarrollo
del pensamiento superior y del pensamiento crítico.
Hipótesis
La
buena calidad de las argumentaciones de los estudiantes
universitarios es el resultado de la integración de habilidades
retóricas y cognitivas adquiridas fundamentalmente por
la mediación competente del docente.
METODOLOGÍA
Investigación
cuali-cuantitativa con el siguiente diseño experimental:
Población:
alumnos del CBC que cursan Semiología pertenecientes
a las sedes de San Isidro, Uriburu y Paseo Colón.
Muestra:
120 estudiantes pertenecientes a talleres de Semiología
de cada una de las sedes. Corpus: textos escritos
y orales producidos por los alumnos
Variables
de la investigación
Independientes
:
Aprendizaje de habilidades de pensamiento crítico
Aprendizaje de habilidades retóricas
Dependientes
: habilidades en la justificación, explicación
y refutación de puntos de vista y/o argumentos.
Intervinientes : edad, carrera elegida y perfil
lector de los sujetos de la investigación.
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