Se llevó a cabo en la sede Prof. Alberto Fernández el panel “Universidad y Derechos Humanos. El legado de Carlos Nino y la agenda de los Derechos Humanos en la Argentina”. Expusieron el Director del Ciclo Básico Común, Prof. Jorge Ferronato, el Dr. Leandro Halperin, la Dra. Mary Beloff y el Dr. Marcelo Alegre.

Tomó la palabra en primer lugar el Dr. Halperin, que destacó el lugar de la Universidad de Buenos Aires como engranaje dentro del sistema democrático. Hizo referencia a la significación de la temática de la charla en el contexto de la semana de la memoria y resaltó que aun vivimos las consecuencias de la dictadura en algunos aspectos de nuestra realidad social. Destacó a su vez que “hablar hoy de derechos humanos implica hablar de pasado pero también de futuro. Hablamos en este sentido de acceso igualitario a derechos fundamentales como salud, educación y justicia”. Evocó la figura del Dr. Carlos Nino, a quien definió como un gran pensador del siglo XX y de la llamada “primavera democrática”. Recordó que Nino supo desafiar al poder desde su lugar del conocimiento, la Filosofía del Derecho, buscando siempre la protección de esos derechos fundamentales.



Luego continuó Jorge Ferronato, que encuadró el tema del panel colocando en el plano histórico la vulneración de los derechos humanos. Señaló el 28 de junio de 1966 como fecha clave para comprender el proceso de violencia política que desembocó en la dictadura que asumió el poder el 24 de marzo de 1976. “Con el derrocamiento del Presidente Illia se colocó la semilla de la violencia política en la Argentina”, destacó Ferronato. Hizo mención de la fractura social con la radicalización de agrupaciones con proyectos en pugna, desde grupos proto peronistas, marxistas, la triple A y la conformación de una tercera posición republicana, el Movimiento de Orientación Reformista y la Franja Morada. Recordó que en este contexto se vivía en “un clima político de muerte”. Prosiguió Ferronato con una descripción del rol y actuación de las Fuerzas Armadas en la historia del país y finalmente evocó el liderazgo de Raúl Alfonsín, cuyas premisas enarboló a la hora del retorno democrático: libertad, enjuiciamiento de los responsables por los crímenes del Estado y la ampliación de derechos.



Luego le tocó el turno a la Dra. Mary Beloff, que comenzó con una referencia autobiográfica, en la que narró su ingreso al Colegio Nacional de Buenos Aires, emblema de rigurosidad, excelencia y donde aprendió a resistir con buen humor la intensa represión que solía respirarse en las aulas. Luego se refirió a su posterior carrera en la universidad pública. “Todo se lo debo a la UBA”, afirmó, destacando la identidad profesional que construyó siempre en el ámbito público. Enumeró cuáles fueron pilares sobre los que basó su carrera en el servicio público: brindar respuestas sobre derechos humanos, resolver tensiones y dar garantías de derecho desde el Estado y la enseñanza del derecho penal.
“Recuperar la confianza en la ley para evitar la violencia y superar el trauma de una sociedad imposibilitada de pensar el orden social”, destacó Beloff enfatizando la ruptura del contrato social que se produjo en las últimas décadas. Aseguró también que existe una falsa tensión entre los términos “seguridad” y “derechos fundamentales”, herencia de la tragedia que significó las últimas dictaduras y expresó que es necesario refundar el contrato social en la Argentina. Finalmente, recordando palabras de Carlos Nino, Beloff reafirmó que “la ley es la gran religión del Siglo XX”.



Para cerrar el panel, el Dr. Marcelo Alegre comenzó asegurando que “no hay compromiso con los derechos humanos sin navegar contra la corriente, sin sacrificio”. En este sentido expresó también su reconocimiento a la figura de Raúl Alfonsín y su gesta en el juicio a las juntas militares. Alegre dedicó luego un párrafo al Ciclo Básico Común, al que definió como una “respuesta inteligente al acceso a la educación superior, como ciclo de nivelación”. Repasó a continuación una definición conceptual de los Derechos Humanos como protecciones frente a desigualdades: discriminación, persecución, desigualdades de clase, estructura social y de capacidades. Destacó a su vez que una concepción moderna de los derechos humanos impone la necesidad de establecer una nueva agenda sobre políticas de ingreso, como el ingreso ciudadano y sobre la protección de la mujer, en especial el derecho al aborto. Para finalizar, Alegre afirmó que “los derechos humanos no tienen dueños, son de todos”.